Minería 18 de marzo de 2026 6 min

Minería chilena e IoT: el 70% ya decidió. ¿Tu operación está en ese grupo?

El 70% de las operaciones mineras en Chile adoptará IoT en 2026, con ahorros proyectados de $2 mil millones anuales. Lo que está cambiando en la industria y qué significa para la gestión de personal y seguridad en terreno.

Minería chilena e IoT: el 70% ya decidió. ¿Tu operación está en ese grupo?

Minería chilena e IoT: el 70% ya decidió. ¿Tu operación está en ese grupo?

El número que está circulando en la industria es contundente: el 70% de las operaciones mineras en Chile adoptará IoT durante 2026, con ahorros proyectados de $2 mil millones anuales en eficiencia operacional y reducción de incidentes. No es una proyección académica — es el resultado de un mercado que lleva años experimentando y que en 2026 toma la decisión definitiva.

Lo que está impulsando este salto no es solo tecnología. Son los accidentes que no se pudieron evitar, los procesos de investigación de incidentes que tomaron semanas, y los informes de turno que llegaron con datos incompletos. La industria minera chilena aprendió por las malas que operar sin visibilidad en tiempo real tiene un costo medible — en vidas, en multas, en tiempo de paralización.

Los datos respaldan el cambio: operaciones mineras que implementaron chalecos biométricos con sensores IoT reportaron hasta un 30% de reducción en accidentes laborales. El monitoreo de signos vitales, la detección de hombre caído y la geolocalización en tiempo real en zonas de alto riesgo no son extras — son el estándar que la Ley 16.744 y el ISO 45001 están empujando hacia la obligatoriedad.

Hay un dato que me parece revelador del otro lado de la ecuación: el 97% de los sistemas mineros operan sin ciberseguridad básica (dato Ccmin). Esto significa que la presión de transformación digital en minería tiene dos frentes simultáneos — la seguridad de las personas y la seguridad de los sistemas que las monitorean. Una plataforma IoT mal protegida puede convertirse en un vector de ataque tan riesgoso como la ausencia de monitoreo.

En la práctica, lo que vemos en terreno es que las operaciones que avanzan más rápido no son las que compraron el hardware más caro. Son las que definieron primero qué problema operacional querían resolver y luego eligieron la tecnología. ¿Queremos reducir el tiempo de respuesta ante un accidente? ¿Mejorar la trazabilidad de EPP para cumplir auditorías? ¿Tener evidencia digital ante una investigación de incidente? La pregunta correcta precede al dispositivo correcto.

El 70% de la industria ya tomó la decisión. El 30% restante no está eligiendo entre adoptar o no adoptar IoT — está eligiendo cuánto le va a costar esperar.


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